sábado, 23 de marzo de 2019

Curiosidades tejeriles XVIII - El «Consolato dell'Arte della lana»

Hoy, en «curiosidades tejeriles» nos vamos de viaje a Nápoles, en concreto a la «Via Arte della lana». Cuando la vi me llamó mucho la atención y tuve que ponerme a indagar.

La calle está dedicada al «Consolato dell'Arte della lana». Pero, eso ¿qué era?

© Mayte Sánchez Sempere 2016

En 1480, durante el reinado de Fernando I de Nápoles (1423-1494) se constituyó este consulado otorgándosele los mismos privilegios que al de la seda y destinado a proteger a los artesanos y comerciantes de lana, que hasta ese momento se habían asociado de forma esporádica.

Entre los privilegios que consiguió este consulado estaba el que sus miembros no podían ser juzgados por tribunales ordinarios, sino que contaban con su propio tribunal. En cuanto a medidas legales, además de una exención de tasas en aduana, se prohibió, bajo diversas penas de multa, la comercialización y elaboración de artículos de lana de forma particular, es decir, fuera de los miembros del consulado. ¿Os imagináis? Tendríamos que pertenecer al «Consolato» para poder hilar o tejer... algo así como pertenecer a un sindicato, gremio o asociación.

© Mayte Sánchez Sempere 2016

También tenían una misión que hoy podríamos llamar de «servicios sociales»: entre los siglos XVI y XVII se mantenía a artesanos del gremio pobres y necesitados y también se ocupaban de las hijas solteras sin padre y en «peligro de honor», alojándolas en el Conservatorio de Santa Rosa, creado por el consulado junto a la Capilla de San Juan Bautista, de cuyo mantenimiento también se ocupaba el consulado.

Establecieron normas sobre la fabricación y comercialización de los productos derivados de la lana así como un impuesto voluntario que se utilizaba para financiar las obras de caridad.

© Mayte Sánchez Sempere 2016

Los privilegios, que en los primeros siglos habían ido incrementándose, fueron disminuyendo al mismo tiempo que la importancia de esta industria, disolviéndose el Consulado en 1808.

Más de 500 años de historia de la que sólo nos queda el nombre de la calle y, quizá, la idea de que aquellas asociaciones profesionales hacían la vida algo más fácil a los artesanos.
© Mayte Sánchez Sempere 2016

© Mayte Sánchez Sempere 2016

© Mayte Sánchez Sempere 2016

(Para ilustrar, os dejo algunas de las fotos que hice en Nápoles, entre ellas la placa de la calle. No sé si con ellas conseguiré haceros viajar hasta allí...).

miércoles, 20 de marzo de 2019

Curiosidades tejeriles XVII - Kate Davies

Hoy, en «curiosidades tejeriles» vamos a conocer a la diseñadora británica Kate Davies.

Davies vive en las Highlands de Escocia, un lugar con maravillosos paisajes en donde pasea, escribe y diseña. Se doctoró en Historia del siglo XVIII y ha escrito numerosos libros, ensayos y artículos. Se ha especializado en historia textil, historia de las mujeres y diseño y ha combinado todos estos intereses en sus libros Colours of Shetland (2012), Yokes (2014), The Book of Haps (2016) e Inspired by Islay (2017). Además, desde 2015 fabrica su propia marca de lana escocesa.


Hasta aquí, parece la historia de una mujer emprendedora que ha tenido éxito. Pero hay más. A los 43 años Kate sufrió un accidente cerebro vascular, un ictus, que la dejó en silla de ruedas. Con el lado izquierdo del cuerpo paralizado, teniendo que aprender de nuevo a utilizar un tenedor, se le hizo muy difícil retomar el tejido. Pero lo hizo. Empezó por un par de calcetines y continuó día tras día.



Dice Kate «Mi abuela me enseñó a tejer, pero después del ictus no podía hacer cosas como peinarme. [...] Mi mano no recordaba como hacerlo. No sabía usar un tenedor. Pero enseñarme de nuevo a hacer esas cosas fue muy importante para mi y significaba que podría volver a tejer. [...] Era horrible, pero esos pequeños actos eran importantes».

«Cuando estás en una unidad de ictus, son muy realistas. No oía bien, lo que haría que la vuelta a mi trabajo como conferenciante fuera muy dificil. Además estaba en una silla de ruedas [...] No tenía prisa por volver al trabajo, pero cuando el terapeuta ocupacional me preguntó qué iba a hacer a corto y a largo plazo, le dije que haría patrones de tejido y los vendería. Pensaron que estaba loca».

Su inspiración está en los paisajes que la rodean y en sus tradiciones, combinando así sus conocimientos académicos y su pasión por Escocia.


Ahora, algunos de sus patrones se han vendido hasta 40.000 veces. Compra lana a ganaderos locales y decide los colores para los tintes, elaborándose todo en pequeñas fábricas locales. Su marido, fotógrafo, comparte con ella la pasión por los paisajes y la historia local, así que colabora con ella en los libros.


Y Kate, que no puede correr, ni nadar, dos cosas que le encantan, es feliz, siente que tiene algo que ofrecer: ayudar a otros a atreverse a volver a tejer.


domingo, 17 de marzo de 2019

Curiosidades tejeriles XVI - Yulia Ustinova

En los últimos años ha crecido mucho la afición a los amigurumis, las tejedoras buscan desesperadas todo tipo de personajes y parece que los patrones tienen que compartirse sí o sí.

Hay patrones gratuitos... algunos francamente espantosos; otros, más «correctos» no son tan especiales como los que ha hecho alguien que, además de conocer cómo funciona el tejido, cómo se le da forma, cómo se puede obligar al hilo a convertirse en algo tridimensional, tiene la capacidad de crear un personaje.

Sé que hay muchas tejedoras a las que les sienta mal que alguien no comparta su patrón... hay quienes venden sus muñecas para ganarse la vida, pero ahora no estoy hablando de eso. El patrón es más que unas instrucciones: es la «receta» de la creación.

Y pensando en todo esto, me he acordado de Yulia, que teje unas «muñecas» muy, muy especiales.


Yulia nació en Moscú en 1962 y se crió en una familia de artistas: su madre es escultora y su padre, ilustrador. Cuando tenía 5 años, su madre le enseñó a tejer a ganchillo y durante todo su aprendizaje artístico continuó tejiendo en su tiempo libre: ropa, juguetes sencillos, cosas para la casa...

Y de pronto, cuando ya trabajaba como ilustradora, se le ocurrió la idea de poner una muñeca de pie. A partir de ahí, fusionó su pasión por el ganchillo con la escultura y empezó a hacer estas pequeñas obras de arte.


Pequeñas porque miden entre 25 y 60 centímetros. Grandes, muy grandes a mi gusto, por lo bien que reflejan el mundo femenino. Las posturas, las expresiones, están en su mayoría inspiradas en la propia vida o en las reflexiones de la autora sobre algún acontecimiento.


Utiliza siempre lanas jaspeadas para alejarse de la clásica muñeca. Los colores los mezcla ella misma, uniendo 4 o 5 hebras, dependiendo de la combinación que busque para expresar su idea.


¿Qué os parecen? A mi me resultan muy inspiradoras: por su forma de retratar la realidad, por el magnífico uso del hilo y la aguja y por el impulso creador de poner de pie una muñeca. Las imágenes las he tomado del facebook de Yulia.

sábado, 16 de marzo de 2019

Cosas que escribí hace tiempo: Universo en expansión (2012)

- Sin puntos de referencia estables, no se puede medir el espacio. Sin un espacio medible, no se puede medir el tiempo. En un universo en continua expansión debemos buscar puntos de referencia estables para poder saber cuántos segundos transcurren desde que la estrella revienta en mil pedazos hasta que nos alcanza uno de ellos. Uno pequeño que se acerca atravesando un espacio que se dilata continuamente y hace que su carrera se alargue y la agonía de este planeta se prolongue. La esfera de mi reloj es un espacio medible, el movimiento de las manecillas nos sirve para medir los segundos, los minutos, las horas. Pocas. Muy pocas horas, dicen, le quedan a este pequeño punto sin importancia dentro de un universo en continua expansión. Fíjate bien, quizá la aguja grande no llegue a dar la vuelta completa. El reloj no se expande, es un espacio finito y estable, el tiempo se queda dentro y sólo gira. ¿Comprendes lo que te quiero decir?

Desnuda sobre la arena ella le mira sin decir palabra. En el cielo azul una luz crece. El pedazo de estrella se acerca y ella se siente estúpida. ¿Para qué echar el último polvo? ¿Qué sentido, que no sea el que le ha buscado más de un guionista de televisión poco imaginativo, qué sentido tiene terminar en pelotas gimiendo de placer mientras el mundo se desintegra? ¿Para qué recurrir a algo tan conocido? ¿No sería mejor probar algo nuevo, hacer algo cuyas consecuencias sabes que nunca vas a tener que pagar? Sea lo que sea, nadie te va a pedir cuentas mañana porque mañana, en un universo en continua expansión, los pedazos de este pequeño punto insignificante viajarán a toda velocidad en todas direcciones, provocarán cráteres en Marte y Venus, se quedarán prendidos de la órbita de Júpiter o llegarán hasta el Sol portando restos de adn de un sinnúmero de especies que el hombre aún no ha llegado a entender.

Se levanta y se mete en el agua. Él la mira extrañado.

- No tardes, casi no queda tiempo.

Ella empieza a nadar hacia el horizonte. El agua está fría. Nada hacia la luz que se acerca, alejándose del reloj, de lo sabido, de  él. Por fin, sin miedo, alejándose de él.

En un universo en continua expansión, a veces, las líneas rectas se curvan y las órbitas se modifican o, sencillamente, una mujer nada hacia el horizonte y la eternidad se instala entre sus piernas, allí dónde un hombre esperaba morir y sin embargo, no le queda más remedio que seguir buscando un punto de referencia, un espacio estable, una medida para el tiempo, ahora que ella se ha ido.




(Voy a ir recuperando algunos de los relatos que escribí hace años y que siguen olvidados aquí, en el blog. Así estarán, quizá, doblemente perdidos y olvidados o, en el mejor de los casos, releidos y hasta disfrutados, vaya usted a saber).

miércoles, 13 de marzo de 2019

Curiosidades tejeriles XV - La Venus de Milo

Supongo que todas tenéis una imagen mental de la archiconocida Venus de Milo. Es una escultura del periodo helenístico, realizada entre el 130 a.C. y el 100 a.C. y uno de los «misterios» desde su descubrimiento en 1820 han sido sus brazos. Cuando se desenterró, en dos pedazos, aparecieron cerca algunos fragmentos, entre ellos, una mano con una manzana. Pero esos fragmentos se perdieron. Durante la Segunda Guerra Mundial unos arqueólogos turcos solicitaron la devolución de la estatua, considerándola propiedad del Imperio Otomano y declarando que había tres familias que conocían la ubicación de los brazos pero sólo los devolverían si Francia devolvía la estatua.

Como sea, a día de hoy la Venus sigue sin brazos en el Museo del Louvre y continúa el desacuerdo sobre cómo eran sus brazos y qué estaba haciendo. A lo largo de los años se han propuesto numerosas reconstrucciones, basadas tanto en los documentos originales sobre su descubrimiento como en los estudios sobre la mitología y las distintas representaciones artísticas de Venus.


La teoría que más me gusta, discutida como todas las demás, es que estaba hilando. También es la que más le gustó a Virginia Postrel, profesora emérita del Occidental College de Los Ángeles y escritora, autora de «Women's Work: The First 20,000 Years Women, Cloth, and Society in Early Time» (El trabajo de las mujeres: Los primeros 20.000 años. Mujeres, ropa y sociedad en los primeros tiempos). Postrel decidió comprobarlo con la ayuda del artista Cosmo Wenman, que recrea obras famosas utilizando tecnología de impresión 3D y entre los dos, recrearon una Venus hilando que me parece una preciosidad. 


Os dejo un enlace en que la propia Virginia Postrel habla sobre el tema, por si os apetece leer más.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Curiosidades tejeriles XIV - Las alpacas y todas sus primas

Efectivamente, las alpacas tienen mucha familia. Son camélidos, emparentadas con los camellos y dromedarios. Ambas ramas se separaron hace millones de años, dando lugar a los camélidos del "viejo mundo" y los del "nuevo mundo".

En el continente americano, en el norte, las especies prehistóricas desaparecieron hace 11 millones de años, pero algunos camélidos migraron al sur, donde evolucionaron, dando lugar a dos especies domésticas: llamas y alpacas, y dos silvestres: guanacos y vicuñas.
Manto Paracas, Perú - trama de algodón y bordados de vicuña. 300 a.C. - 200 d.C.
El proceso de domesticación empezó hace 6000 años en los Andes Centrales y el uso textil de las fibras comenzó hace unos 2500 años en la cultura Huaca Prieta, continuando con la tradición de tejido con fibras vegetales.
Mujer "alpaquera" en Perú
Artesana y mujeres "alpaqueras", Perú.
En la actualidad, más de un millón de pequeños productores viven de la cría de llamas y alpacas y se producen en la región más de 5 millones de kilos de fibra al año.

La más utilizada es la alpaca, cuya fibra tiene mayor calidad que la llama. Pero también se esquila a las especies silvestres (vicuñas y guanacos), una vez que la población ha sido estabilizada y se han implantado leyes para evitar su extinción y prevenir la caza ilegal. La lana de estas especies es más valiosa, de hecho se considera que la de vicuña es la más cara del mundo: llega a venderse el kilo de fibra sin procesar entre 250 y 420 euros. Esto se debe a que la vicuña produce unos 200 gramos de fibra cada 3 años.

Si os interesa, podéis acceder a la página infoalpacas, que se define como «Sistema de información sobre la cadena productiva de camélidos sudamericanos de la Región Andina». Tienen información muy interesante, como para echar un par de semanas fisgando y aprendiendo.
Mujer "alpaquera" esquilando
Por su parte, los primos más lejanos, los camellos y dromedarios, también evolucionaron en América del norte y también emigraron, pero en este caso lo hicieron hacia Asia a través del estrecho de Bering. Su pelo también se ha utilizado tradicionalmente para el tejido. La fibra de camello de mayor calidad se produce en Mongolia.
Niño mongol, con camellos bactrianos.
La especie de camello que produce este pelo es el Camello Bactriano. No se esquila sino que se aprovecha la muda que hace de forma natural durante 6 a 8 semanas, recogiéndose el pelo que cae. Cada animal puede producir de 5 a 10 kilos de pelo al año. Estos camellos en concreto están en peligro de extinción y la fundación «Wild Camel Protection Fundation» trabaja desde 1997 para protegerlos.

domingo, 3 de marzo de 2019

Curiosidades tejeriles XIII - Vincent Van Gogh

Hoy, en "Curiosidades tejeriles", Vincent Van Gogh.

Mujer de Scheveningen tejiendo - acuarela 1881
Como sabréis, su obra es muy abundante, pintó cerca de 900 cuadros y más de 1600 dibujos... y en vida sólo vendió uno. Además de los oleos más famosos, realizó también numerosas acuarelas y dibujos a tinta.

Tejedor - tinta sobre papel 1884

Hombre ovillando - acuarela 1884
Entre sus muchos retratos he elegido los que más tienen que ver con el tejido y las labores. Y no están todos...
Mujer zurciendo calcetines - acuarela y carboncillo 1881
El de la hilandera es una copia de un dibujo de Millet, artista al que copió más de 20 obras. Copió, pero con su propio estilo, como podéis comprobar por las imágenes.

Hilandera - oleo sobre lienzo 1889
Hilandera - Jean-Francois Millet 1853
Las copias, de este y otros artistas, las realizó en dos épocas diferentes: la primera, durante su aprendizaje, que fue autodidacta: copiaba e interpretaba a los autores a los que más admiraba. La segunda época en que copió a sus favoritos fue mientras estaba internado en el manicomio de San Pablo, en Saint-Remy-de-Provence. Durante el invierno, al no disponer de paisajes o modelos, volvió a sentir la necesidad de copiar e interpretar. De esta segunda data el cuadro de la hilandera.