martes, 26 de febrero de 2019

Últimas lecturas - señoras mayores y señoras estupendas


Historias reales
Helen Garner - 9/10

La experiencia ha sido muy curiosa: pasé de los relatos de la vida de Lucia Berlin a estos otros, de Helen Garner. Dos mujeres completamente diferentes, dos vidas, dos países distintos y sin embargo, en el fondo, algo en común: el talento.
Con estos relatos de Helen Garner he disfrutado mucho. Fueron publicados en prensa y tratan de todo, de cualquier cosa, de lo que la preocupaba o de lo que la removía. Vivencias, experiencias, opiniones, relatos de vida contados de una manera precisa y amena, una maravilla muy recomendable que me ha dejado con ganas de leer su ficción.
Mujeres y maravillas
Pamela Sargent - 9/10

Esta antología de relatos de ciencia ficción ya los leí hace años, pero me apetecía volver y revisar. Además del interés que tienen los relatos, todos escritos por mujeres y con una mirada diferente, ya sea a los personajes femeninos o a las relaciones con los masculinos, el libro tiene otro punto muy interesante: el prólogo. En él, Pamela Sargent analiza la situación de las mujeres en el mundo literario y de la ciencia ficción, pero claro, lo hace en 1974, que es cuando se hizo esta recopilación. La edición española es de 1977 y el texto introductorio, escrito por Carlo Frabetti también tiene su interés.
De todos los relatos, mi favorito es el de Ursula K. Le Guin, nada sorprendente teniendo en cuenta que si fuera de poner altares hace años que ya le habría puesto uno en mi casa.
Resumiendo: si lo podéis conseguir, os lo recomiendo, por los ratos tan buenos de reflexión sobre el feminismo, nuestro papel en la literatura y lo lejos que estamos todavía de lo que, en 1974, algunas pensaban que ya estaba conseguido (o casi).

Muerte y juicio
Donna Leon - 9/10

Y para la gripe, algo ligero. Me lo he leído en 24 horas, como quién dice. La fiebre siempre me hace sentir más aventurera, atrevida, investigadora, navegante, detective. Quizá lo que pasa es que recuerdo cómo descubrí a Agatha Christie: estaba en la cama con mononucleosis... o eso creo, entonces no supimos que tenía. Pasé como quince días en cama, con fiebre, aburrida y aislada en casa de mis abuelos porque como no sabían qué me pasaba no sabían si sería contagioso y mi hermano era muy pequeño. Resultado: dos semanas de leer, leer, leer y más leer. Tenía 11 años y ya me había leído todos los de aventuras que había en casa de mis abuelos, incluido algún Tarzán, que no me gustaba demasiado. Así que mi abuela me dejó uno de Agatha Christie. ¡Qué emoción! Disfruté tanto, lo pasé tan bien aquellos días que ahora, cuando me pongo mala, busco algún libro de detectives, de crímenes, alguna novela negra que todavía no haya leído para bajar la fiebre.
Del libro, poco puedo decir, ya sabéis los que me seguís que el comisario Brunetti es uno de mis favoritos, detrás de Montalbano y Jaritos.


La mirada de los pájaros
Silvia Fernández Díaz - 7/10

Ya sin novelas negras que leer, le he dedicado las últimas horas a estos relatos de Silvia.
Están bien escritos pero, (tiene que haber un pero, si no, no le habría puesto un 7) la sensación ha sido extrañadora. A ver si consigo explicarlo... ¿habéis entrado alguna vez en una casa perfectamente ordenada, decorada, colocada y pensada? De esas que salen en las revistas buenas de decoración. Pues esa es la sensación que he tenido: no me sentía del todo a gusto, me daba la sensación que me estaba quedando sentada en el borde de una silla, para no arrugar, no desordenar nada. No sé si me explico. Ya digo que están bien escritos, bien construídos, bien contados, pero los he sentido ajenos, como demasiado terminados, sin espacio para mí. (Qué desastre, no soy capaz de explicarlo bien).
Pero vamos, que si queréis entenderlo lo mejor es que lo leáis y luego charlamos e intercambiamos opiniones.

viernes, 22 de febrero de 2019

Curiosidades tejeriles XII - Los grosores del hilo

Hoy vamos a hablar de los grosores del hilo, porque llegamos a Ravelry o a otros sitios, conseguimos un patrón que nos encanta y nos encontramos con que nos hablan de «lace» o «DK» o «ply» y no sabemos qué hilo comprar.

Empezamos con lo más fácil: ply. Se refiere al número de cabos en el hilado, de manera que el primer grosor que encontramos, el más fino, es 2 ply. No ayuda demasiado, ya que los cabos pueden tener distintos grosores, pero en algunos países, como Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda, es la nomenclatura que más utilizan.


La terminología que solemos encontrar está en inglés y saber el significado de las palabras puede ayudarnos un poco, aunque no siempre.

Hilados muy finos:
  • Thread: significa, literalmente, «hilo». Son hilos finos, como los que usamos para coser. Lleva unos 2000 metros por 100 gramos. Agujas de 1mm o 2mm. Se utiliza para tapetes y otras piezas delicadas.
  • Cobweb: literalmente, tela de araña. Así que, para nuestro caso se refiere también a hilo muy fino. Lleva unos 1400 metros por 100 gramos. Agujas de 1mm o 2mm.
  • Lace: significa «lazo» o «enlazar» y en tejido se utiliza como sinónimo de «encaje». De 800 a 900 metros por 100 gramos. Agujas de 2mm a 3,5mm. Se utiliza para chales, guantes y prendas de ropa finas.
Hilados intermedios:
  • Fingering: aquí saber lo que significa no ayuda demasiado... porque «fingering» podría traducirse como «tocar» refiriéndose a un instrumento que se toca con los dedos, por ejemplo el piano. En este caso hablamos de un hilo algo más grueso que lleva unos 400m por 100g y se teje con agujas de 2,5mm a 4mm. Se suele utilizar para guantes, calcetines, ropa de bebé, chales un poco más gruesos.
  • Baby: esto parece más claro. Sería la lana que solemos usar para la ropa de bebé, utilizando agujas del 2,5mm a 3mm, más o menos.
  • Fine/Sport/DK
    • Fine: Fino, tal cual. 
    • Sport: ¿Deporte? Pues sí, esta sí sabemos qué significa pero no nos dice nada. 
    • DK: «Double Knitting». Esta nomenclatura se utiliza más en Gran Bretaña que en Estados Unidos.
    • Estos grosores son similares, unos 300m por 100g y para agujas de 4mm o 5mm.
  • Worsted / Aran / Afghan:
    • Worsted se refiere a una hebra suave y compacta formada por hebras largas de lana.
    • Aran hace referencia a las lanas hiladas en las islas Aran, en Irlanda.
    • Afghan significa, literalmente, «afgano». Suele utilizarse el término para mantas tejidas con mucho colorido y para un grosor de lana medio.
    • En este caso hablamos de hebras más gruesas, unos 200m por 100g, para tejer con agujas de 5mm o 6mm.
Hilados gruesos:
  • Bulky: literalmente significa «grande y difícil de transportar o almacenar», vamos, lo que aquí calificaríamos como un «armatoste». Esta es una fibra muy gruesa, unos 100m por 100g para tejer con agujas de 7mm a 9mm.
  • Superbulky: Esta es perfecta para obtener resultados en un ratito. Supergruesa, con unos 50m por 100g y para agujas de 9mm a 12mm.
Otro término que suele utilizarse es «WPI», que son las siglas de Wraps Per Inch, es decir, vueltas por pulgada. Pero ¿vueltas a qué? Se trata de una forma de medir el grosor del hilo que consiste en enrollarlo alrededor de un cilindro o una regla y contar el número de vueltas que caben en una pulgada (2,5 cm). (También hay unas herramientas muy chulas por ahí, buscad, ya veréis qué monadas).
Y ahora viene cuando la matan... como veis, todo esto es relativo y no demasiado estándar, si nos movemos por el mundo veremos que hay diferentes maneras de llamar a esos grosores y en el mundo globalizado en que estamos, comprando patrones de diseñadoras de cualquier rincón del mundo, necesitamos tener un poco claras las equivalencias. A continuación os dejo una tabla que os puede ayudar (fuente: https://knittingauthority.com/guides/guide-yarn-weights/#ply)

Wraps Per Inch (WPI) Muestra
10 cm
Tamaño de aguja US UK Australia/New Zealand
O Lace al menos 16 33-40 puntos 1.5-2.25 mm;
US 000-1
Thread,
Cobweb,
Lace-weight,
Light Fingering
Thread
1 ply
2 ply
3 ply
Thread
1 ply
2 ply
3 ply
1 Super Fine 15 27-32 puntos 2.25-3.25 mm;
US 1-3
Fingering, Sock 4 Ply 4 Ply
2 Fine 12 23-26 puntos 3.25-3.75 mm;
US 3-6
Sport No equivalent 5 Ply
3 Light 11 21-24 puntos 3.75-4.5 mm;
US 5-7
DK DK 8 Ply
4 Medium 8-9 16-20 puntos 4.5-5.5 mm;
US 7-9
Worsted Aran 10 Ply
5 Bulky 7 12-15 puntos 5.5-8 mm;
US 9-11
Bulky Chunky 12 Ply
6 Super Bulky 5-6 10-11 puntos 8-12.75 mm;
US 11-17
Super Bulky, Roving Super Chunky, Roving No hay equivalencia en Ply, Roving
7 Jumbo 0-4 6 puntos o menos 12.75 mm y mayores;
US size 17 y mayores
Roving Roving Roving

Otra herramienta útil es la clasificación estándar del «Craft Yarn Council», que ha creado unos símbolos con la idea de estandarizar los grosores para facilitar el trabajo. Lo han traducido al español, aunque un poco de aquella manera... De todas formas, os dejo el enlace para que podáis consultarlo:
https://www.craftyarncouncil.com/standards/weights-spanish

¿Y en Europa y España cómo lo llamamos? Pues depende. Las que estáis familiarizadas con las lanas de DROPS habréis visto que tienen su propia clasificación por grupos, mientras que las marcas españolas, portuguesas o italianas suelen adoptar el sistema «estándar» o simplemente, referirse al número de aguja necesario.

Con eso y el metraje, deberíamos ser capaces de saber qué lana se adapta al patrón que queremos hacer.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Curiosidades tejeriles XI - sellos

Hoy, en "Curiosidades tejeriles", vamos a viajar por el mundo de la mano de los sellos de correos dedicados al mundo tejeril. Poco más que comentar, sólo que la mayoría son preciosos. Y que me recuerdan mucho a mi abuelo, gran coleccionista de sellos. Espero que os gusten y/o inspiren.

Letonia
Suecia
Montenegro (Yugoslavia) y Finlandia
Noruega y Túnez
Italia y Dinamarca

España/Croacia y Costa de Marfíl

Encajes de España

lunes, 18 de febrero de 2019

Curiosidades tejeriles X - William-Adolphe Bouguereau

Hoy, en "Curiosidades tejeriles" vamos a asomarnos a la pintura de William-Adolphe Bouguereau.


 
Bouguereau fue un pintor academicista francés del último cuarto del siglo XIX. El "academicismo" se caracteriza por seguir las normas de la Academia de Bellas Artes de París y ser muy del gusto de la burguesía de la época. Es heredero del clasicismo y, aunque pueda resultar muy realista, casi fotográfico, la realidad que refleja es la más dulce y limpia, huyendo de los aspectos más desagradables que sí se retratan en otros movimientos artísticos.



Sus retratos y pinturas de temática religiosa o mitológica tienen un encanto un tanto "cursi", un aire un tanto relamido, pero a mi, personalmente, me gustan sobre todo sus retratos "populares". Las miradas de las jóvenes y niñas a las que retrata me parecen tan llenas de vida que me entran ganas de hablarles.

Curiosamente, entre sus muchas obras hay varias en las que las protagonistas aparecen tejiendo, y estas son las que hoy os traigo. Espero que las disfrutéis.




Si os ha gustado y queréis ver más, podéis asomaros al tablero de Pinterest que ha creado Stephan Lategan y que recoge más de 400 obras de este pintor:

viernes, 15 de febrero de 2019

Curisidades tejeriles IX - Las mochilas Wayúu

Hoy, en "Curiosidades tejeriles" vamos a recrearnos con las mochilas Wayúu.


Tejidas a ganchillo combinando coloridos hilos de algodón, el pueblo Wayúu, de la península de la Guajira (Colombia), elabora estas mochilas de manera artesanal. Las mujeres indígenas también tejen mantas y hamacas, pero su mayor "éxito de ventas" son las mochilas.

Cuenta el mito que una araña, Wale'Kerü, enseñó a una mujer a tejer. Esta contó al resto que si entregaban a la araña una cabra o un burro, la araña también les enseñaría. También hay una teoría más verosimil: fueron los misioneros franceses quienes, en el siglo XVIII, introdujeron el tejido a ganchillo en la zona. El mito de la araña es más bonito.

Las mujeres Wayúu aprenden a tejer en "el encierro", durante su primera menstruación y consideran este tipo de tejido un saber ancestral que refleja, además, su forma de entender el mundo y la vida. Este encierro tradicionalmente duraba entre 1 y 5 años, durante los cuales no las podía ver nadie más que las mujeres más cercanas de su familia. Hoy en día raramente llega al año y en ocasiones se permite a las niñas continuar asistiendo a la escuela. Se trata de un periodo en el que se enseña a la niña a ser una mujer de provecho, aprenden las labores del hogar, a ser mediadoras en los conflictos familiares, se les transmiten los valores tradicionales y se les enseña a tejer. 


Este es el testimonio de una joven wayúu: «Las niñas, al llegar a la pubertad, se ven enfrentadas no solo a los cambios físicos sino también mentales y deben asumir las responsabilidades espirituales durante un encierro tradicional, en el cual se nos prepara para desafiar nuestra existencia en el universo. 

El tiempo del Sutapaulu o encierro, es establecido en la actualidad por la madre, pero anteriormente, después de ser rasurada totalmente, la niña que entraba al rancho salía tres y hasta cinco años mas tarde, convertida en una hermosa majayura, con largos y brillantes cabellos, totalmente instruida no solo en los oficios en los que ha sido educada para sostenerse en la vida, sino también dispuesta para los trabajos que le permitirán desempeñarse con total libertad en las labores domésticas, familiares y conyugales. 

Durante este período de aislamiento las Wayúu aprendemos a hilar y a tejer chinchorros, mochilas hamacas, y algunos accesorios. Estas labores y responsabilidades son transmitidas por nuestra madre, o por nuestra abuela y tías, siempre por línea materna y son ellas quienes nos hacen regalos especiales para que obtengamos la destreza particular de cualquier walekerü o araña tejedora. Una kanaspi o pulsera elaborada con hilos multicolores y finos palitos, simboliza que la mujer que la lleva puesta es muy ágil para estos oficios y no sufrirá nunca de flojera. 

Cuando se acerca la fecha de salir del extraordinario recogimiento nuestras tías nos enseñan también a yonjestain o bailar para que podamos demostrar en la ceremonia de celebración, que una mujer con pasos entrecruzados y firmes, puede dominar cualquier instinto de los hombres. Se nos compran telas muy vistosas con colores muy vivos para elaborar mantas que serán acompañadas de hermosos y lujosos accesorios, los cuales deben ser nuevos para atraer la buena suerte y colocados en el cuello, las muñecas y los tobillos. Además, también se nos prepara con baños y ungüentos que nos harán lucir bellas y poderosas. 

La salida del encierro es entonces un acontecimiento familiar y hasta podríamos mencionar que es una gran celebración comunitaria en la que una nueva majayura es presentada ante la sociedad Wayúu para que pueda ser pretendida en matrimonio. Y es cuando se ofrece una gran fiesta para muchos invitados, mujeres y hombres de otras rancherías y clanes que comerán, beberán y bailaran a ritmo de kasha o tambor toda la noche. 

Karmen Ramírez Boscán - Activista y difusora de la cultura wayúu »

Los diseños tradicionales, o kaanás, tienen origen precolombino y son motivos geométricos relacionados con la naturaleza y la vida diaria del pueblo Wayúu: Pulikerüüya (la vulva de la burra), Pasatalo’ouya (las tripas de la vaca), Siwottouya (las huellas que deja un caballo). (Sí, yo también tengo mis dudas: ¿caballos precolombinos? Habrá que investigar más).

Pulikerüüya, como la vulva de la burra.

Jime’uya, ojo de un pescado.
En 2011, "Wayúu" fue declarada Denominación de origen, con el fin de proteger la artesanía tradicional de estos pueblos. Una artesana tarda unos 20 días en tejer una mochila y se pueden comprar por un precio que oscila entre los 31.000 y los 520.000 pesos colombianos (entre 9 y 150 euros, aproximadamente). Son su forma de vida, pero ya sabemos cómo funciona esto: si se puede copiar, se copia.

(Fotos e información: www.artesaniasdecolombia.com)

miércoles, 13 de febrero de 2019

Curiosidades tejeriles VIII - Thiago Rezende

Hoy, en "Curiosidades tejeriles", vamos a conocer a un artista brasileño: Thiago Rezende. En un momento dado se le ocurrió crear arte utilizando técnicas de tejido (punto, ganchillo...). "Inicialmente sólo era una propuesta formal de la técnica insertada en mi investigación poética de artes plásticas, otra forma de producción de objetos de arte. Con el tiempo percibí que era mucho más que eso, el trabajo pasó a ser casi una militancia política en defensa de la libertad de elección y contra el conservadurismo", dice el artista.


"Cuando la gente me ve tejiendo en público, creo que esa extrañeza es doble, por ser hombre y joven. Esa es la gracia para mí, provocar choque y despertar cuestionamientos ", subraya.

Y le gustó la idea. Por eso creó "Homem na Agulha" en 2012, una iniciativa en la que anima a grupos de 10 hombres o más a tejer durante una hora en un proyecto conjunto. El resultado es una obra sin una finalidad concreta, pero que por el camino pretende romper barreras y clichés y plantear preguntas.


Os dejo el enlace a un artículo del que he obtenido la información: 

domingo, 10 de febrero de 2019

Curiosidades tejeriles VII - "Knitting for Sammie"

Cuando, durante la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos declaró la guerra a Alemania en 1917, el gobierno solicitó la colaboración de la Cruz Roja para lanzar la campaña "Knitting for Sammie" (a los soldados norteamericanos se les conocía como "Sammies", por el Tio Sam).

Se trataba de que los ciudadanos tejiesen calcetines, jerseys y otras prendas para los soldados que luchaban en las trincheras europeas.

Niños tejiendo calcetines, B. F. Day Elementary School, Seattle, 1918 - Seattle Public School Archives (Neg 218-16)
Se animaba a tejer en cualquier sitio: escuelas, transporte público, oficinas, eventos sociales... La gente se reunía a tejer en iglesias, clubes, colegios, cárceles. 

Participantes del concurso de tejido en Central Park en 1918; entre ellos, soldados y un veterano de la guerra civil. LIBRARY OF CONGRESS/ LC-DIG-GGBAIN-27377
Soldados heridos tejen en el hospital, 1918 - NATIONAL ARCHIVES/45498339

Durante la campaña se tejieron millones de prendas color caqui: calcetines, mitones, bufandas, chalecos... Los calcetines eran especialmente importantes, ya que las botas que entonces utilizaban los soldados llevaban la suela fijada con dos hileras de clavos de hierro que transmitían directamente a los pies el intenso frío del suelo helado.

Además de animarles a tejer, a los niños se les animaba a ayudar a sus madres con las tareas del hogar para que ellas tuvieran tiempo de tejer: "Do mother’s work so she can knit". La recomendación que más me gusta es la que les anima a ayudar a la abuela para que esta tenga tiempo de enseñar a tejer a mamá: "Help grandma so she will find time to teach mama to knit".

Y a los "no tejedores" se les pedía que colaborasen con el "Old Ladies’ Knitting Fund", un fondo que se ocupaba de proporcionar la lana a aquellos tejedores que no podían permitirse los 75 centavos que costaba el lote de lana inicial.

MOHAI (1983.10.7137.1)
Esta historia da para mucho más, habrá que seguir leyendo y conociendo. Como curiosidad sobre la que investigar más a fondo: los tejedores más hábiles tejían dos calcetines al tiempo, uno dentro del otro. ¿Alguna conoce esta técnica? En la foto, Geraldine Gilbert, una estudiante de la Universidad de Washington, teje calcetines; si os fijáis, está uno dentro del otro. Ni idea de cómo puede hacerse sin volverse loca...