jueves, 13 de enero de 2011

César Vallejo, un poema.

Los heraldos negros

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!




Hace muchos años, unos 20 más o menos, que leí por primera vez este poema y lo tenía guardado en un remoto rincón de la memoria. Ayer terminé de leer "Viviré con su nombre, morirá con el mio", de Jorge Semprún y me acordé de él. No tiene demasiado mérito, pues el propio Semprún nombra a Vallejo en algún momento de la novela. El caso es que releí el poema y, años, vidas, muertes después de aquella primera vez me doy cuenta de que ahora lo entiendo como entonces no lo hacía; la vida, mi vida, le ha dado profundidad a mi lectura. Es como si hace 20 años el poema me hubiese rozado tan solo, al no tener yo aristas, escarpes, salientes, cicatrices a las que agarrarse. Hoy, sin haber recibido seguramente ninguno de esos golpes tan fuertes, mi piel lectora está llena de lugares en los que el poema se queda enganchado y sus hilachas permanecen colgando, sugiriendo versos, giros, espirales. Es emocionante comprobar como la vida va dibujándonos como si, hasta el último momento, fuéramos una obra inacabada.

6 comentarios:

  1. Dicen los mayores que el paso de tiempo t ehace ser sabio y que verdad es .Como dice srealmente es unpoema que lo entiendes si tu ya has pasdo parte de la vida .Si eres muy joven no t epreocupas de ciertas cosas.

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  2. A mí me se ha enganchado, yo no sé, la cola del oscuro cometa de este magnífico poema.

    Con cuasi cuarenta sobre el lomo, los heraldos negros han dejado su huella en mi corazón.
    Gracias por compartirlo.

    Un abrazo desde Argentina.

    SIL

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  3. Estoy leyendo una antología de Vallejo ahora. Este es el primer poema del libro, algo que leyendo un poco sobre su escritura y vida, uno se da cuenta el por qué lo ponen de entrada en una antología de él.

    Ese poema...ese poema tiene esa carga de incertidumbre que empiezas a sentir con más realidad cuando pasan por tu vida las experiencias, buenas y malas. Te hace sentir la fibra de tu humanidad.

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  4. Los años pasan y con ellos cambiamos. Lo que no llamaba nuestra atención en nuestra juventud, ahora nos toca el corazón.

    Ya decía él en su poema:

    "PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA"

    "Me moriré en París con aguacero,
    un día del cual tengo ya el recuerdo.
    Me moriré en París -y no me corro-
    tal vez un jueves, como es hoy, de otoño".

    Su poesía queda siempre en la mente de quien lo hemos leído.

    Gracias por compartirlo, Mayte.

    Siempre es un placer visitarte, amiga. Espero sigamos visitándonos y compartiendo opiniones.

    Besos de corazón a corazón:

    _Charo Bustos_☺

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  5. Saludos a todos y gracias por venir. La verdad es que me impresionó lo mucho que ha cambiado mi percepción en estos años. Tengo que releer a Vallejo, definitivamente.

    Besos.

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  6. Se me olvido agregar que llegue a tu blog gracias a Batania.

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