lunes, 27 de abril de 2015

Cuaderno "olor a leña"

Somosierra -  © Mayte Sánchez Sempere

Somosierra -  © Mayte Sánchez Sempere 

  Cuacos de Yuste -  © Mayte Sánchez Sempere

Cuacos de Yuste -  © Mayte Sánchez Sempere

Madrigal de la Vera -  © Mayte Sánchez Sempere

sábado, 18 de abril de 2015

Últimas lecturas



La bodega
Noah Gordon 5/10

Como los melones malos, por donde pasa, moja. Sin más.


Parece que cicatriza
Miguel Sanfeliu 7/10

Bien. Y mira que no me suelen gustar las historias sobre escritores, porque me parecen autorretratos de tapadillo, pero en este caso la historia, por cercana y bien contada, me ha gustado.


El padre de Blancanieves
Belén Gopegui 9/10

La seguridad de la clase media no es tan segura, ni su lugar tan cierto, de la misma manera que las posiciones al margen, en ocasiones, se vuelven algo más cómodas. Cambiar el mundo, quizá, no sea cuestión de grandes acciones sino de pequeños gestos, una tarea imposible si no se mueven un poco las patas de los sillones más cómodos.
Duermen bajo las aguas
Carmen Kurtz 8/10
Carmen Kurtz fue, durante algunos años, mi autora favorita. Debía yo tener 8 o 9 años y volvía frecuentemente a su libro "Color de fuego".
Hace poco, encontré este libro de segunda mano y segundos ojos y quise revivir las horas de disfrute de mi infancia. No me equivoqué. El retrato que Carmen Kurtz hace de la sociedad española de los años 30 y 40, centrada en la burguesía que asistió incrédula al inicio de la guerra civil, me ha recordado, salvando las distancias, a las historias de Némirovski, con una forma de contar que, si bien puede no impactar demasiado, sí que fluye y resulta totalmente creíble.

miércoles, 8 de abril de 2015

Cuaderno de paseo


El "Cuaderno de paseo" tiene, de momento, más voluntad que páginas cubiertas, más intención que líneas, más ganas que otra cosa. Pero tiene también minutos de vida al sol y alegría compartida.

viernes, 3 de abril de 2015

La decencia del vestido

De la hebra al nudo
el proceso es sencillo
casi accidental; del nudo
al abrigo tres cuartos
sólo es cuestión de tiempo:
unir dos nudos, seguidos,
tejernos los pudores,
tomar el frío en las manos y envolverlo,
adornar la belleza,
tapar las corrupciones,
aislar los pies del suelo
y cubrir las ideas.

Mucho después llegan los beneficios,
las pasarelas, la moda,
el uniforme,
las mujeres que tejen sin sueños en los dedos,
las niñas que no alcanzan a taparse la infancia.

Toda la urdimbre es dolor,
todas las hebras gritan:
la desnudez es lo único decente.