sábado, 23 de septiembre de 2017

Últimas lecturas - el final del verano

Ya ha entrado el otoño y parece que debiera cambiar algo. De momento, he perdido el hilo conductor de mis lecturas y he dejado que caigan sin orden ni concierto. No ha ido mal...


Años felices
Gonzalo Torné - 8/10

Siempre me han llamado la atención las novelas en las que realmente no se cuenta nada y sin embargo, alimentan. Supongo que son algo así como las sopas de fideos, sin demasiada historia pero llenas de sustancia, sin artificio aparente, discretas pero completas en su sencillez. En este caso he pasado unos días muy agradables. No voy a decir que sea una obra maestra, no me lo ha parecido, pero sí lo suficientemente buena como para recomendar su lectura pausada, dejando que la reflexión y los propios pensamientos nos saquen de vez en cuando de la trama, pero no demasiado a menudo.







Zoom. Ciento y pico novelas a escala
Manu Espada - 9/10

Yo a este señor le pongo un 9 para que no se lo crea y siga en su empeño de escribir cada día mejor, pero ahora que no nos oye nadie, el 10 se lo merece... o eso me parece a mí, aunque puede ser que me venza el afecto, cosa que, como reseñadora sentimental que soy, me pasa a veces. También podría ser que realmente este libro esté plagado de joyitas (no voy a pasarme de vueltas y decir que deberían ser clásicas, pero igual alguna llega), historias que parecen tener un encantamiento de esos que hacen que las cosas sean más grandes por dentro que por fuera. Algún relato me ha tenido más tiempo pensando que leyendo y eso siempre es bueno, siempre.






Las letras entornadas
Fernando Aramburu - 8/10

No es este mi género favorito, lo que no quita para que lo haya disfrutado a conciencia. Valiéndose de las conversaciones con un "misterioso" viejo, Aramburu nos va presentando algunos artículos y reflexiones que van componiendo un mosaico sobre la literatura y sus alrededores que a mí, personalmente, me ha llenado de inspiración y energía. No sabría explicar el por qué, pero leyéndole me ha subido la fiebre y no me ha quedado más remedio que automedicarme con un par de cuentos cada noche (Cortazar) y algunas líneas escritas por mi por la mañana. Veremos qué resulta...



domingo, 10 de septiembre de 2017

Últimas lecturas.

Los últimos días de vacaciones he aprovechado para hacer lecturas algo más ligeras, divertidas, amenas. Algo para despejar la mente y descansarla un poco, algo que llevar de viaje o leer un ratito antes de dormirme. Empieza el nuevo curso y ya tengo una lista bastante larga de lecturas pendientes. Poco a poco, no hay prisa.

Me gusta que las lecturas se "enganchen" unas a otras de alguna manera: temática, género, época, autor... en este caso, me he decidido por la geografía y ya que volvía de Trieste he aprovechado para darme una vueltecita por Italia.

Muerte en mar abierto
Andrea Camilleri - 9/10

Sigo en Italia, esta vez en la Sicilia de Camilleri que, como de costumbre, me saca una sonrisa y un rato de reflexión. En este caso se trata de ocho relatos que nos trasladan a la juventud del comisario Montalbano. Los casos se resuelven más deprisa que en las novelas, lógicamente, pero la menor extensión no le quita nada de intensidad a la narración y el humor, los menús deliciosos y la crítica social siguen ahí.



Las aguas de la eterna juventud
Donna Leon - 9/10

Y más novela negra y más Italia. En Venecia, el comisario Brunetti resuelve un nuevo misterio al tiempo que nos traslada su preocupación por el presente y el futuro de una ciudad que poco a poco se va convirtiendo en un parque temático para turistas. Como de costumbre, Donna Leon engancha desde la primera página y deja en la boca el sabor de una fruta madura que no debería haberse acabado y unas ganas tremendas de viajar a Venecia en temporada baja, con lluvia.







Mujer Faquir
Salomé Chulvi - 5/10

En este caso, decidí abandonar Italia y probar con algo nuevo. O el libro no es para mi o no es su momento. Lo cierto es que no he conseguido terminarlo más que un poco en diagonal. Se me ha hecho pesado, a pesar de lo mucho que me han gustado algunos pasajes. Pero otros me resultaban imposibles de atravesar sin distraerme con cualquier otra cosa, imposibles de transitar en volandas, que es como a mi me gusta leer (no me refiero a lectura fácil, no; me refiero a lectura que se navega, que envuelve y acompaña, aunque sea compleja). Demasiado a menudo me salía del texto sin quererlo, así que lo dejo, no sé si del todo o por un tiempo, pero lo dejo.