sábado, 17 de diciembre de 2016

Últimas lecturas


El pozo del cielo
Cristina Cerezales Laforet 6/10

Este libro me cazó en la librería, por la autora. Hace muchos años "conocí" a su padre. Lo pongo entre comillas porque entonces aquel señor alto con abrigo al que veía y saludaba a veces en el ascensor, en casa de mis abuelos, era solo el vecino de arriba que de vez en cuando le pedía a mi abuela que le enseñase algunas de las cosas que yo escribía... y a mi me daba tanta vergüenza que no quería ni mirarle, ya ni pensar en que leyera alguno de mis cuentos de entonces. 

Así que cuando leí en un lomo "Cristina Cerezales Laforet" me dije, "esta debe ser la hija de Cerezales, el vecino de los abuelos", que era periodista y se interesaba por lo que yo, una pequeñaja de menos de 10 años, escribía. Y sólo por eso lo compré. Luego caí en la cuenta de que si la autora había heredado la décima parte del talento de su madre, Carmen Laforet, la compra habría sido un acierto.

Y no me ha decepcionado demasiado. Digo demasiado porque confieso que esperaba más y eso es malísimo para acercarse a una novela. Las expectativas eran muy altas, supongo que por eso le he puesto un 6. Revisaré la nota dentro de un tiempo, cuando haya pasado un poco el ligero disgusto que me ha dejado el final, que me ha parecido poco redondo.

La historia es de amor y desamor, el tema más fácil y al tiempo, el más difícil. Y no está mal, de verdad. Es solo que esperaba más.


Música para feos
Lorenzo Silva 7/10

Dejo la guerra y la muerte para asomarme al otro tema universal: el amor. En este caso el impacto inicial fue grande, porque al leer algunos párrafos pensé que la historia que contaba era exactamente parte de la mía... y eso me hizo desconfiar. Si la historia se parece a la mía, se parece a todas y eso le quita interés. Está bien contada, Silva es buen narrador, pero en este caso le encuentro demasiado previsible. El amor, para funcionar en una novela, tiene que ser extraordinario, ya sea por la historia en sí misma o, mejor aún, por la forma de contarlo. Y este no es el caso ni por lo uno ni por lo otro. Pero se deja leer y resulta amena.

Las aventuras del buen soldado Svejk
Jaroslav Hasek 9/10

Para cerrar el ciclo de lecturas sobre guerra, nada mejor que un poco de humor. Ácido, es cierto; y crítico. Pero humor, que es la mejor manera de acercarse a la tragedia sin herirse demasiado. Muy recomendable, de verdad.

A paso de cangrejo
Günter Grass 9/10

Este es el tipo de novela que me atrapa sin remedio. La historia de fondo es real: el hundimiento del Wilhelm Gustloff, seguramente la mayor tragedia naval de la historia. De la mano de Grass conocemos al político cuyo nombre lleva el barco y a su asesino; conocemos también al oficial soviético que lo torpedeó. Y conocemos el dolor de Alemania, tres generaciones derrotadas por la guerra y sus consecuencias, tres personajes que pese a los lazos de la sangre no consiguen comunicarse ni vivir en el mismo plano. Compleja y muy interesante, llena de matices y construida de manera que pasado y presente, historia y ficción, se complementan para componer una narración sólida y, a mi gusto, apasionante.

Kaputt
Kurzio Malaparte 9/10

Sin dejar la Segunda Guerra Mundial, me adentro en otro punto de vista. Inquietante y escalofriante, la visión de primera mano de Malaparte deja un extraño y amargo sabor de boca. De primera línea de combate a la retaguardia de la aristocracia, Malaparte retrata con crudeza una época y una sociedad en el momento mismo en que se masacra sin piedad. Tremendo y muy recomendable.