sábado, 11 de febrero de 2012

Palomas urbanas

Lo que aprenden los niños
de las palomas:
a barajar arena
y aletear cobarde,
rebaño piojoso mendicante
en batalla perpetua por migas
viejas, rancias,
por los ojos
tiernos y aún cerrados
de sus pollos futuros.

No les deis de comer
a las palomas,
no engordéis su buche basura negro humo,
no dejéis a los niños mirar
a las palomas:
se arrancarán las patas a mordiscos
por un trozo podrido
de carne o de semilla.

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