viernes, 25 de febrero de 2011

Venecia

 

No es que le tenga "pelusa" a Voltios, que acaba de abrir su blog de fotografía y lo ha estrenado con ciudades que empiezan por V... Es que Venecia me ha sabido a poco, se me ha quedado pegada y ahora cuando me corto tengo la impresión de que mi sangre se ha vuelto Rojo Venecia y tengo ganas de pisar charcos y cruzar canales, de escuchar el eco de mis pasos y olvidarme del ruído del tráfico; me he quedado con hambre de chimeneas y sueño, mucho sueño, de ese que sólo se quita cerrando los ojos al sol en una ciudad mágica.

jueves, 17 de febrero de 2011

Últimas lecturas


Océano mar.
Alessandro Baricco10/10

El mar en toda su inmensidad cabe en este relato lleno de magia, fuerza y vida. Una verdadera maravilla.

Viviré con su nombre, morirá con el mio.
Jorge Semprún9/10

Un relato estremecedor contado sin aspavientos ni victimismo, con la crudeza de lo real y también con toda su ternura. El dolor, el miedo, el ser humano al límite... así es la vida a veces.

Como Ulises en una cacharrería.
Ángel Muñoz9/10

Poesía de barrio y de vida, de pantalón corto y recorrido largo. Poemas para pensar y recordar, para reflexionar y vivir.


La vida nueva.
Orhan Pamuk8/10

Una historia en la que la fantasía y la realidad se dan la mano a través de la reflexión del protagonista y de la del lector.

El tesoro de la sombra.
Alejandro Jodorowsky5/10

Relatos y microrelatos con un denominador común: la invitación a la reflexión sobre la vida, la felicidad, la búsqueda. Algunos más conseguidos que otros, aunque esperaba más... me ha parecido bastante flojo, literariamente hablando. En este estilo de relato prefiero a Anthony de Mello.
Cosas que los nietos deberían saber.
Mark Oliver Everett6/10

Autobiografía del líder de Eels, conocido también como Mr. E. Interesante texto para la reflexión sobre el mundo del arte y la industria, sobre la vida, la familia... realmente interesante aunque desde luego no es una joya literaria.
Cementerio de pianos.
José Luís Peixoto 9/10

Una novela escrita en un tono íntimo y poético, llena de vida y humanidad con todo lo que eso supone. Muy, muy recomendable.

martes, 15 de febrero de 2011

Cesárea programada - VIII

A veces me pienso
plantas abajo,
los nervios penetrando las aceras,
la raíz de lo vivo hundiéndose, horadando
hasta encontrar suelo real,
roca, agua estancada,

me pienso tacto
a través de adoquines, asfalto,
conducciones de gas,
cables eléctricos...

me pienso piel más allá del túnel y las vías,
el suelo tiembla al paso de los trenes
y siento
cómo vibro con la única vida
que puebla éste intermedio:
la vida del desecho que fluye subterráneo,

me pienso plantas abajo en el abismo
que me separa de la corteza viva,
me pienso olor a humus,
tacto a roca,
canción de río,
mujer sabor a tierra,

jueves, 10 de febrero de 2011

Poema

Fue una riada lenta,
asfalto derretido
que llegó al tercer piso en zonas escogidas;
arrastró animales
de dos y cuatro patas,
volcó algunos coches,
inundó varios sótanos;

negro y caliente
arrasó dos hectáreas:
______espigas, amapolas, ratones y unas vías
______de trenes jubilados
quedaron sumergidos
bajo una cicatriz
con vestido de fiesta.

Por eso ahora el pino
ya no es pino
sino débil frontera entre el parque y el ruido;
ahora los muertos
están algo más lejos
y la muerte,
quizá, algo más cerca.

viernes, 4 de febrero de 2011

Poema

Pregunta al ermitaño
que habita en tu paraguas
¿por qué, si no la lluvia,
por qué, si no el granizo?

Pregúntale por qué te estás mojando,
por qué de cada paso
sólo comprendes medio.

Pregúntale y observa
cómo se transparenta,
cómo suelta el paraguas,
cómo abre la boca.

Cada pregunta
le quiebra una varilla,
rasga la tensa seda
de tus seguridades.

Sal a la calle y sigue preguntando
¿por qué, si no la vida,
por qué no soy más sabio?

jueves, 3 de febrero de 2011

Poema

No nos falta harina,
agua nos sobra
lo que no hay son ganas
de hornear nuevos panes,

por eso arañamos cada día
la corteza de algún viejo mendrugo
olvidando el sabor
del pan caliente, seguros de acertar
y testarudos
repitiendo el gesto de llevar a la boca
el mismo pan mohoso
que comieron los hijos
de los hijos de aquel que se atrevió el primero
a meter en el horno
la hogaza de la idea.