sábado, 16 de abril de 2011

Poema

No tenía piernas
sólo las perneras de un pantalón
gris de tergal
sujetas con un par de imperdibles.

No tenía piernas
pero en su silla de ruedas
era mucho más alto que yo;
desde allí arriba, lleno de arrugas
tullido
sonreía primero con los ojos.

No tenía piernas,
pasaba el día en el club de los ancianos
jugando al mus
fumando
acercándose al bar,
mirando a las vecinas.

No recuerdo su nombre,
si alguna vez lo supe,
no recuerdo si tenía una hija
ni recuerdo que nadie
empujase su silla.

Sólo recuerdo
que no tenía piernas
y me decía:
"no cruces sola,
pueden atropellarte".

4 comentarios:

  1. Fortísimo mujer. Me gusta por supuesto.

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  2. Y pese a eso sonreía, por eso es tan grande y tan alto. Y sabe de lo que habla, pese a él.

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  3. me gusta porque no cae en el sentimentalismo ni en la pena...Un descubrimiento tu blog!

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  4. Mayte me gustaron estos versos llenos de dignidad y de valor. Un abrazo

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