jueves, 25 de noviembre de 2010

Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres

Veras
te lo digo de forma que lo entiendas
de manera
que el escalofrío
no recorra tu espalda
al escucharme,
te lo cuento
pintado de rutina,
de normalidad,
de no tiene importancia,
para que si quieres
preguntes ¿cómo era
vivir en la tortura cotidiana?

Te lo cuento
llorando un futuro
al que no quiero
no puedo
resignarme
ahora
que mi coraje
y su flaqueza
ahora
que se me esfuma la esperanza.

Te cuento que soñaba
con un final distinto,
su mortaja secándome las lágrimas,
un final que me ahorrase
esta nueva pesadilla
de tener que cuidar
lavar
limpiar la mierda
a ese que aún respira su odio,
su miseria,
su eterna cobardía
en mi cara.


Hoy, Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, rescato este poema que ya publiqué hace unos meses. El poema está inspirado en la conversación de una mujer con su nuera camino del hospital donde, contra toda esperanza, su marido se recuperaba de un ataque que en lugar de liberarla, por fin, de una tortura de muchos años, la condenaba a cuidar a su torturador durante no se sabe cuánto tiempo...

Sigo adelante con el proyecto "La mujer transparente", aunque no publique de momento nuevos poemas.

2 comentarios:

  1. Muy bueno el poema, me encanta la última estrofa. Ina a responder con otro, pero por no copar este espacio, dejo el enlace del mismo.

    besos y versos.

    http://callejonexpresion.blogspot.com/2010/11/miedo-y-ellas.html

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  2. Te lo había leído, Mayte: es tremendo.

    Un beso.

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