domingo, 5 de septiembre de 2010

Retorno a la ciudad


Después de una semana de campo, monte, vacas, agua de manantial, moras, rebuznos a deshora (a toda hora, debería decir), fresquito y chimenea encendida al caer la noche, de puertas abiertas, golondrinas, buitres, moscas, sapos, huertos y tormentas espectaculares, después de una semana de helechos y varas de avellano, risas infantiles,  peonzas, cumbres por conquistar, olor a pino y hojas de roble, vuelvo a la ciudad y me cansa solo el respirar este calor. Siempre he sido bastante urbanita, siempre me ha gustado Madrid, pero el contraste es enorme. Me quedo con ganas de volver a la paz y el silencio del monte.

La imagen de arriba es un dibujo que hice hace tan sólo un par de días en la calle Real de Somosierra, donde, misteriosamente, no se escucha el ruido de la autovía. Abajo, dando los últimos toques al dibujo.



6 comentarios:

  1. El Regreso a Madrid...si, que gran contraste de un día para otro.

    Qué bien lo has escrito y descrito...

    y qué decir de tu dibujo, magnífico, qué bien dibujas niña!

    un beso...mañana tiro para Galicia...gran contraste de ahora a mañana...

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  2. No me esperaba que dibujaras tan bien, joder. Dios los cria y ellos se juntan -los artístas, digo- Y el detalle de la ¿golondrina? en el cable es sutil y muy femenino, tiene también algo de la estética de la ilustración (no la francesa, claro)
    Esas sombras y la planta de la derecha están guay también.

    BESO


    PD. tengo que venir tranquilo para echar un vistazo en tus links de ilustradores.


    OTRO.

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  3. Más o menos he pensado lo mismo que Batania :)

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  4. Hermosa estética tiene tu trazo.
    No sabía que dibujabas...

    Abrazo Mayte.

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