jueves, 8 de abril de 2010

La mujer transparente. VII.

Amargas migas del pan de cada día
ocultas en rincones apenas accesibles,
allí donde nadie
pudo nunca barrerlas
ni verlas
ni imaginar siquiera
el miedo cotidiano
a no amarle bastante...

y ahora
la traición a todas tus promesas
te vacía los ojos
y te seca la lengua:
___no te amaré por siempre,
___no seré siempre tuya,
___ no te daré el instante del perdón ni los labios,
___ no,
___ nunca más,
___ aunque la culpa quiera
___ y llores
___ y me digas que te debo...
___ ¿te debo?...
___ respeto
___ amor
___ confianza
___ ¿de qué me estás hablando?

abres una ventana; el aire
que penetra
te levanta las faldas de las canas
y el tiempo, siempre en contra, te devuelve
la imagen deformada
de los años perdidos
acumulando escombros de mujer destruida

tarde
es demasiado tarde
para recuperar las tripas
de un caparazón pintado de persona.

2 comentarios:

  1. Nunca es tarde para aquello de las tripas :)

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  2. Transparente total. éste me ha emocionado especialmente.

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