domingo, 31 de enero de 2010

Amanece en Estambul. XVI.


Una
es como es
aunque se haga a sí misma;

una
es sólo una
con sus más y sus menos
lo que hace y deshace
las propias decisiones
y algunas consecuencias;

una es
así
sola
o así
en compañía
pero es siempre una
con dos o tres cabezas
con un ombligo sólo
manos llenas de dedos que sujetan pinceles
y un libro a la espalda
y un tambor en la oreja;

una es sólo una,
la que ha sido siempre,
la morena por dentro
con la pierna de palo,
un sinfin de no puedos
infinitos quisieras
y el aliento en la nuca
que duda del mañana.

3 comentarios:

  1. No lo dudes: el aliento en la nuca reconforta. Es que hay alguien detrás (mejor si al lado).

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  2. y así debes ser, como eres y punto, que nadie te moje la oreja.

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  3. Qué bueno es amanecer en Estambul...recuerdo mis dos amaneceres en Estambul como algo mágico.

    'una es...' increible...

    un beso

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