martes, 3 de noviembre de 2009

poetastras y poetastros

Dice Valentina, poeta, utilizando esa lógica que nos enseñaron en el colegio:

Los que recitan en el Bukowski son poetastros
Valentina recita en el Bukowski
Valentina es una poetastra

Los poetas de verdad, de esos buenos, ¿dónde recitan?
Igual voy y no me dejan pasar.

(Viene a cuento de un párrafo publicado en el blog de unos señores que casi siempre escriben sentando cátedra pero no se sabe quienes son y de los que no voy a decir nada más.)

Siempre hay alguien dispuesto a salvarnos de la ruina que supone recitar en el lugar equivocado, siempre hay alguien que se erige en juez, en crítico con fundamento y se dedica a clasificar lo que cae en su órbita en bueno/malo, correcto/incorrecto... Resulta que para ser buen poeta "hay que". Pues prefiero el bando de los malos, el de los fracasados, el de los poetastros. Porque en el bando de los buenos te dicen qué hacer y cómo hacerlo, tienes que sonreír y ser educado, moverte en los círculos adecuados, saber elegir a tus amigos, relacionarte, promocionarte, ser persona pública... y yo no quiero hacer esas cosas.

Yo quiero ser poeta, no Señora Doña Poeta, sino poeta, de los que se ponen bata y zapatillas al llegar a casa, de los que hacen tortilla francesa para cenar y desayunan café instantáneo, poeta de los que no tienen asistenta y saben fregar la taza del váter, poeta de los que se preocupan de lo que escriben y no de lo que venden. Y quiero ser poeta porque a la Señora Doña Poeta cuando alguien le dice que su obra es magnífica la Señora Doña Poeta sospecha que a continuación vendrá un "tengo un sobrinito que escribe, ¿podría echarle un vistazo / recomendarle / ayudarle / apadrinarle?" y no sabe si su obra es magnífica o solo lo son sus contactos.

Así que estoy con Valentina, poeta, en la lista de poetastros, gaviotas de ciudad, topos al sol, delfines de agua dulce, criaturas, en fin, de rumbo errado y entrada vedada al exclusivo club de las Señoras y Señores Poetas De Verdad.

9 comentarios:

  1. Yo creo que ni eso. Además, tengo asistenta, así que lo llevo crudo.

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  2. pues llevas razón mayte a mi valen, me mando un correo hoy preguntandome esta cuestión y no supe responderla bien, asi que uso tu blog para contestarla a ella: y contesto que estoy de acuerdo contigo en lo que dices, que yo, me considero del lado poetastro, pues limpio pelos púbicos de la bañera, me tomo poleo menta porque el cafe me sienta como el culo (al pobre de mi estomago) y sobre todo porque voy a hacer la compra al hiper de al lado y siempre se me olvida la dichosa monedita para poder meter el carro dentro y cargar mi compra, por eso soy poetastro y no POETA o señor poeta. espero esté acorde este fragmento a tu post, gracias mayte, un abrazo.


    voltios. desde las lindes del sur.

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  3. yo quiero ser poeta como Bukowski emborracharme y salir con las putas no pensar en las fotos ni nada de eso, poeta como Rubén Dario salir de farra con los amigos no tener que llegar temprano a casa si no me da la gana, poeta como Ramos Sucre sufrir de un insomnio maldito que no meje vivir pero que me haga escribir cada atrocidad de la mejor manera. un abrazo por esa reflexión.

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  4. ah, pues yo soy poetastro y a mucha honra. ¿Quienes son los memos de ls que hablas al principio? (porque ellos son memos, clarostá)

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  5. Y dale

    porque tenemos que ponernos etiquetas: ni poetas ni poetastros

    por que no podemos simplemente

    ser

    -será que es mucho más facil encarcelarnos con palabras que nos definen-

    Opinión que a nadie interesa:
    1. Poetas: Julio Cortázar/Pablo Neruda/Maria Casiragui/por citar algunos que se me ocurren

    2. "Poeta" es una palabra que abarca -pesa- demasiado como para apuntarla en el curriculum vitae, o para presentarse a los amigos

    3. Un poeta sin humildad -primero- será lo que quiera ser, menos poeta.

    Maite disculpa este comentario/crítica -llevo bastantes meses dándole la vuelta a este tema, y me hierve entera-

    Un cordial saludo
    Campanilla

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  6. Hola Mayte
    gracias por tu homenaje :)

    yo soy de los que no saben dar la vuelta a la tortilla...

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  7. jajajajajajaja
    si dejas que te digan lo que puedes o no puedes hacer para lo que sea, dejando a un lado tu propio criterio, mal vas para ser un@ auténtic@ lo que sea.


    y si eres de los que dicen a los demás lo que tienen que hacer con semejantes razonamientos, vas bien para ser una pobre excusa como persona

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  8. Señor Zúñiga, usted es poeta, sin lugar a dudas, al menos yo no tengo ninguna. Lo de la asistenta se te puede perdonar, ja ja ja.

    Besos, a ver si coincidimos.

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    Voltios, otro que tal. Te has explicado perfectamente.

    Abrazo, nos vemos por ahí.

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    BENCHO, me parece bien, aunque yo personalmente no quiero ser como nadie, porque eso ya lo fueron ellos. Yo quiero ser como yo y que no me toquen las narices diciéndome cómo debo ser para triunfar.

    Bienvenido.

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    Pues verás, Campanilla, la cosa es que precisamente para poner etiquetas es para lo que sirve el lenguaje, esa es su función, clasificar, poner las cosas dentro de una categoría definida de alguna manera para que los demás la comprendan. Si quitamos las etiquetas entonces nos callamos, olvidamos la comunicación. Lo bueno, a mi modo de ver, no es quitarse etiquetas sino ponerse tantas como sea necesario para que quien se acerque pueda de verdad entendernos. Por eso escribimos, para definirnos mejor, para mostrar a los demás todos los detalles posibles.

    Puedo hablarte de una mesa y tú pensarás en la mesa que te apetezca, pero si te hablo de una mesa redonda de madera con un único pie central tallado de una sola pieza de castaño con motivos geométricos es posible que te acerques un poco más a la mesa de la que quiero hablarte.

    Luego vendrá quien opine que aquello no es una mesa sino una consola, una mesilla, vaya usted a saber. Y entornces discutiremos sobre la definición de mesa, lo que suopone sentirse mesa, su función, si debe o no debe ser así o asá...

    Creo que me he ido un poco por las ramas, je je je

    Bienvenida y gracias por comentar / pensar en voz alta.

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    Vale, que poco poética queda la tortilla cruda por un lado, ja ja ja. Nada, ya te contaré el truco.

    Besos, nos vemos.

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    Apneica, esa es la idea, ser como es cada cual y que les den mucho a los que se creen en posesión de alguna verdad.

    Besos, tenemos miles de palabras pendientes.

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  9. Querida Mayte,

    Gracias por tu respuesta :) Entiendo perfectamente a qué te refieres, claro que el lenguaje es necesario, el lenguaje es muy rico y bello, humano... --- pero yo no me refería a eso... Me refería a aquellas palabras, que más que acercarnos los unos a los otros, y darnos forma, construirnos, nos "alejan" de los demás, separan- incluso, nos definen como algo que no somos.

    Ojala pudiera explicarme mejor...

    En cualquier caso, ha sido un placer pasar por aquí.

    Un abrazo :)
    Campanilla

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